Hola
hermanos:
No sé por donde empezar, ni como relatarlo...pero mi vida es un infierno...y no veo salida...
Me casé por la iglesia, como todas: una mujer enamorada y soñadora, pero a la vez inmadura y ansiosa.
Tuvimos dos hermosas nenas, mas desde entonces, mi esposo quedó… como “bloqueado” como hombre. Yo siempre tuve un carácter muy fuerte, pero a la hora de tocar ese tema... Siempre se lo he preguntado llorando y de modo educado –sí, le pregunté qué le acontecía- porque yo no me sentía valorada como mujer; encima siendo muy linda y con un excelente estado físico... Él me decía que, así nomás era; que no se trataba de otra mujer ni otro hombre. Pero con el tiempo, todo empeoró hasta que yo busqué afecto en otros brazos…
Se lo conté a él y me comprendió porque siempre me falló como hombre. Sin embargo, no hizo nada por cambiar la situación, no hizo nada por reconquistarme; sencillamente me dejó hacer lo que yo quería.
Nunca
me he sentido amada por él, ni deseada...y como era de esperarse, con el tiempo
nos separamos: hoy en día tenemos una buena relación como padres de nuestras
hijas.
Yo sigo luchando con la otra persona: digo luchando porque tuvimos un camino lleno de culpas, de problemas económicos; pero en medio de ello aprendimos a amarnos y a necesitarnos. No obstante, los problemas nos han superado y él tuvo que irse al país vecino en busca de trabajo.
Yo hoy en día estoy HUNDIDA financieramente porque mis negocios se han quebrado, avocada a mis hijas, pero sin ningún estimulo ni esperanza. Sumida en la tristeza y en el desgano. Estoy MUERTA en VIDA, y no encuentro ni fuerzas para prenderme del Señor... La iglesia católica es muy severa en cuanto a la ruptura matrimonial se trata, pero él no cumplió con el rol que le fue asignado en la misma palabra de Dios: cumpliendo sus deberes como hombre a su esposa...y eso me ha dañado profundamente...
Hoy
se me presenta una oportunidad laboral en el lugar donde mi novio -por así
llamarlo- reside (a
Así es que tengo esperanzas de salvar un negocio que está cayendo también en la bancarrota. Por lo menos, espero poder venderlo y, entonces, venirme cada fin de semana para estar junto a mis hijas; quedándose ellas con su papá... Es muy duro para mí, pero felizmente es cerca y puedo venirme cada 8 días para estar junto a ellas.
Estoy MAL (desde todos los puntos de vista): en la bancarrota, desolada y sin ganas... OREN por mí, por favor...
Bendiciones y gracias por la página. Espero que no publiquen mi nombre ni en mi muro... y si llegaran a publicar esto… pues me avisan por si llegara a escaparme...
Estoy
sin salida. Jamás pensé que iba a pasarme esto; jamás deseé separarme de mi
esposo... Yo siempre soñé envejecer con él, pero soy muy sentimental y necesito
sentir el amor de mi pareja. Es normal...cualquiera querría lo mismo.
Gracias
Te puede interesar:
Mujeres peligrosas Qué está pasando en mi vida
CONFESANDO MIS PECADOS SECRETOS
|
Siguiente: ¡Socorro! ¡Necesito que me ayuden!» |
anterior siguiente |