Hola:
Hace un año precisamente, a inicios del mes de agosto, un día de repente, sentí como un presentimiento, como si algo malo fuera a pasar. Ese mismo día en la noche, sentí mi cuerpo caliente, ardía por dentro. Me invadió una sensación de miedo, de angustia… una sensación terrible.
No pude dormir. Lloraba mucho y me sentía muy mal. Visité varios médicos, hasta me hice varios estudios del corazón y, no me detectaron nada…
Desesperada fui a un psiquiatra: me mandó a realizarme varios estudios de la cabeza, y de la tiroides. Me los hice todos y le llevé los resultados, y me dijo: “Todo está muy bien, sólo estás pasando por un estado de depresión mayor. ¿Está pensando en morir?”.
No, le contesté un tanto sorprendida por la pregunta. Le dije que pensaba en todo lo contrario: deseaba estar feliz, contenta, tranquila, en paz. Como siempre, no tenía problemas en el trabajo, ni con los amigos, ni con mi familia, ni con mi esposo. Mi vida transcurría normal, estos síntomas los sentí de repente.
Unos amigos me ayudaron a acercarme a Dios: hacíamos oración, leíamos la Biblia, y poco a poco fui saliendo de esto tan feo que sentía dentro de mí. Estuve sintiendo esa terrible sensación de angustia durante dos meses: adelgacé mucho, ya que no comía ni dormía; sólo sentía ese miedo terrible, y no sabía qué me estaba pasando.
Gracias a Dios, salí de eso y Él me envió la mayor bendición de mi vida: UN BEBÉ, el cual yo deseaba con toda mi alma. Dios me lo concedió en noviembre de 2011, y mi bebé nació el 25 de julio de este año. Yo me cuide durante todo mi embarazo, pero mi hijo nació delgadito, respiraba muy rápido y estuvo 24 horas en la incubadora. Le realizamos varios estudios porque su corazón se escuchaba muy extraño. Mi hijo salió con estenosis valvular pulmonar. El doctor nos explicó que es un soplito en el corazón, que debíamos llevarlo nuevamente para hacerle estudios de seguimiento en 4 meses, a ver si avanzaba o mejoraba la condición…
El día de ayer nos llamaron
del laboratorio donde les hicimos los estudios del Tamiz y, me dicen que salió
anormal… en algo que se llama tirosina. Hemos investigado en internet y es algo
que nos preocupa mucho. No comprendo por qué nos está pasando esto. No sé que
hice mal… me siento culpable de que mi bebé en tan pocos días de nacido, le
estén detectando estas cosas.
Ya no sé qué hacer. He
pensado que Dios está molesto conmigo, en verdad, ya no sé qué pensar ni qué
hacer.
|
Siguiente: Sólo necesito un poco de amor» |
anterior siguiente |