Por qué deberías pintar tu dieta con cada color del arcoíris

2018-04-27

La cera aísla el tímpano de agentes externos que pudieran dañarlo, como agua, tierra, polvo e insectos. Los detiene y les impide avanzar. Además, contiene sustancias especiales que combaten las infecciones.

La mejor forma de limpiar los oídos de los niños

La cera es un material protector, pero todo en exceso hace daño. Si tienes mucha podría causar tapones que son extremadamente molestos. Por esta razón, aprender a limpiar el oído de los niños es un esfuerzo significativo, aunque la tarea en sí es sencilla.

El oído está dividido en tres componentes: La parte exterior comprende el pabellón auricular. Se conecta a través del canal auditivo, que llega al tímpano, junto con el oído medio, luego se traslada al oído interno.

En la epidermis del canal auditivo encontrarás glándulas especiales que hacen que la cera o cerumen. Este material pegajoso llega lentamente hasta el oído externo, en el que sale o se cae durante el baño.

Cómo limpiar el oído de los niños



Una vez que el organismo no lo expulsa, esta sustancia amarilla y pegajosa se acumula y puede obstruir. Las consecuencias son disminución de audición o mareos.

Un niño pequeño es improbable que tenga oídos sucios. Una limpieza superficial probablemente sea suficiente. Con el paso del tiempo es muy importante comprender cómo lavar las orejas del niño para evitar errores. Hacer de esta limpieza rutinaria una obsesión puede influir en su salud.

Limpiar los oídos del niño implica hacerlo en el exterior de este. En el momento del baño, usando una tela o toallita húmeda, puedes deshacerte de la cera que se observa externamente.

No se debe insertar ningún tipo de cosa dentro del oído. Cuando se piensa que hay una gran cantidad de cera en el pabellón auditivo, debes hablar con el pediatra. El especialista evaluará si hay un tapón y descartará otros posibles problemas.

Cuando se introducen cosas en el pabellón auditivo, como hisopos, existe la posibilidad de que la cera permanezca dentro del oído y se cree un tapón.

La amenaza de dañar el tímpano es grande. Si el bebé hace un movimiento brusco durante la limpieza profunda, los resultados pueden ser severos. En caso de que el objeto que emplees pueda estar afilado, incluyendo un palillo de dientes o una horquilla, el daño será mayor.

Como es un conducto muy delgado en los niños, insertar elementos en el oído puede provocar la descamación de la piel. Como mecanismo de defensa, se aumentará la generación de cera, lo que podría convertirse en un problema.

 


¿Cuál sería la mejor forma de llegar hasta dentro?

La acumulación de cerumen del oído se puede resolver de muchas maneras, nada inseguro o traumático.

Una alternativa para limpiar la oreja de un niño sería el uso de aceite mineral, aceite de oliva o glicerina. Un par de gotas suavizarán la cera y permitirán una salida simple. También se sugiere aplicar un par de gotas de aceite de jojoba, previamente calentado. Ojo, que no esté muy caliente.

Para limpiar la oreja disuelve una cucharadita de sal en media taza de agua, es otra opción. Se ponen un par de gotas en la oreja, luego se deja que actúe y luego se inclina la cabeza para drenar el remedio.

Otra sugerencia sería calentar agua oxigenada o crear un extracto de manzanilla. Coloque las gotas tibias en el oído y luego espere a que la cera comience a drenar. Si la cera no sale o el niño presenta dolor, será esencial buscar el consejo del médico.

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Debe aprovechar al máximo el baño para ver la consistencia y el color de este cerumen. Tiene que estar bien, amarillento claro, quemado o casi anaranjado. En caso de que se vuelva oscuro y espeso, debe organizar el viaje al pediatra para descartar cualquier problema.

Los hisopos son útiles para la limpieza externa de la oreja. También telas húmedas con agua tibia. En ambas situaciones, necesitas mantener la cabeza del bebé hacia un lado e implementar movimientos desde adentro hacia afuera, en la dirección de la oreja.

Cuando el agua caiga en las orejas del bebé o del niño durante el baño, será necesario inclinar la cabeza siguiendo las instrucciones para deshacerse de ella.

Esa actividad y el secado con una toalla probablemente será suficiente. Se recomienda encarecidamente tomar las medidas necesarias para evitar que el líquido caiga dentro del canal auditivo.

Cuando todavía hay agua en la entrada del oído, entonces debes confiar en las pequeñas pilosidades organizadas en la región. Evitarán que el líquido llegue al oído.

En los recién nacidos limpiar el oído no es un trabajo de rutina. A medida que pasen las semanas, se hará necesaria una higiene más regular y los padres aprenderán a sacarla hasta que su hijo sepa cómo limpiar sus oídos por el mismo.