Si Dios te ha llamado
a algo específico, lo más seguro es que sientes una inquietud constante por
llevar ese sueño a cabo. A veces no dejas de pensar en eso, de planear o hasta
de soñar despierto. Se convierte en una sana “obsesión”. Esa es la voz de Dios
llamándote. Dios no necesita “confirmarte” sus sueños para tu vida, todo
el tiempo, con manifestaciones sobrenaturales.
De
nuevo, personalmente he aprendido que la visión de Dios se mueve más rápido,
cuando reconocemos su voz de inmediato, y ponemos manos a la obra, en vez de
estar buscando 10 señales antes de hacerlo. Sí, puedes pedir señales, pero
estar pidiendo señales sobre lo mismo todo el tiempo se puede convertir en
necedad e incredulidad.
Jeremías 20:9 “…Pero si digo: No le recordaré
(a Dios y su voz) ni hablaré más en su nombre, esto se convierte dentro de mí
como fuego ardiente encerrado en mis huesos; hago esfuerzos por contenerlo, y
no puedo…”

|
Siguiente: Dios abrirá las puertas» |
anterior siguiente |