2020-09-26

Es necesario autoevaluarse uno mismo y reflexionar en las cosas que hicimos en nuestro día. Siempre vamos a tener algo que podemos mejorar de nosotros, y también podemos ver la Gracia de Dios bendiciendo nuestro caminar.

"Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios." Romanos 12: 1 

Estas profundas palabras de Pablo expresan como debe ser nuestro caminar cada día, viviendo a través de la misericordia y amor de Dios. Entregando nuestro cuerpo y alma a la cruz, en la cual nuestro salvador derramó la salvación sobre nosotros, deseemos ser santos al igual que Él,  porque  esto es agradable al Padre. 

Reflexionar las cosas que hicimos en el transcurso del día y volvernos a la Palabra de Dios, sería algo así como nuestro momento de purificación. Si bien, en el paso del día no estamos muy pendientes a algunas cosas, si nos esforzamos en actuar de acuerdo a la Palabra, pero también es necesario asegurarnos de que lo estamos haciendo bien. 

Pero ¿cómo me examino yo mismo y reflexiono en las cosas que hice?

"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno." Salmos 139: 23-24 

Está claro que para examinarnos necesitamos ser evaluados con la Palabra de verdad y no con nuestras medidas. Porque Dios no mira lo que mira el hombre, el hombre evalúa  por las apariencias y las acciones de la persona, pero Nuestro Señor mira nuestros corazones. (1 Samuel 16: 7)

El primer paso para evaluarnos y recibir la corrección de Dios es orar. Acercar nuestro corazón al Padre y pedirle que este sea transformado por la luz de Su Evangelio. Así como te acercas a tus padres en busca de consejos que te hagan mejor, así mismo debemos acercarnos a nuestro Señor y desear que Él examine  nuestro camino y nos guíe en  cada momento de nuestra vida.  

''Bienaventurados los limpios de corazón, pues ellos verán a Dios.'' El Señor acoge a aquellos que desean guardar su corazón de toda maldad y desean engrandecer su Santo Nombre. 

Ciertamente, en los mandamientos del Padre encontramos una paz indescriptible, esa es otra razón por la cual debemos reflexionar nuestro día, ir en busca de ese su amor y abandonar nuestra amargura o aquello que pudo arruinar nuestro día.

También, reflexionar en nuestro día nos ayudará a saber cómo debíamos haber actuado, si por alguna razón te molestaste y perdiste el control o alguien se comportó mal contigo es algo que debes analizar. Esto es para entender la raíz del problema y para que no vuelva a suceder.

Tu corazón no puede estar tranquilo con Dios si todos días llegas molesto del trabajo, el enojo, la ira, las contiendas te alejan de Dios.

Para finalizar, leer la Biblia y tomar el ejemplo de los fieles hijos de Dios, no quiero decir que tú no lo seas, pero la verdad es que la Biblia fue escrita para instruirnos en todo momento a fin de comprender como debe ser nuestro caminar junto a Jesús. Ellos no eran perfectos, pero sí, sí podemos tomar nota de cómo ellos eran fieles al mandato de Dios y se esforzaron en hacer lo correcto aunque les costara la vida. A fin de cuentas, vivir es Cristo.