Nuevo tratamiento Elimina Por Completo Cáncer en Niña de 6 Años

2020-05-28

Él te librará, pero… ¿de qué se trata esta liberación? 
Cuando hablamos de la libertad en Cristo Jesús, debemos entenderlo a través de la gracia de Dios, Cristo, nuestro libertador y nosotros los libertos.
La salvación es un obsequio, un regalo inmerecido. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe’’Ef.2:8-9. Estos versículos nos revelan que no podemos ser libres por nosotros mismos, solo la gracia de Dios es nuestra libertad y camino a la vida eterna.

¿Quiénes son los libertos o salvos?
Según Ef.1:4, estos son aquellos escogidos antes de la fundación del mundo, para que fuesen santos y sin mancha delante de Él ¡Qué privilegio es nacer para la gloria de Dios! Por tanto, debemos tener fe y esperar en Dios, quien nos ha bendecido y nos ha preparado un lugar junto a Él.

¿Por qué NO me siento libre?
La razón por la que muchos de nosotros nos sentimos atados e incapaces de seguir caminando y salir de nuestras aflicciones somos nosotros mismos. Nuestra naturaleza pecaminosa nos impulsa a hacer lo malo o a desearlo, lo que nos desenfoca quitando los ojos del Todopoderoso y poniéndolos en nuestros deseos. La felicidad centrada en nuestros deseos no existe, no pararemos, no nos vamos a satisfacer centrándonos en posesiones. ¿Te acuerdas de Job? Varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Fue mucho su dolor, pero su vida estaba en las manos de Dios. ¿Crees que, si tienes el control de tu vida por completo todo será mejor?
“¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber si tienes inteligencia.” Job 38:4 
‘’Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Is.55:8.

El arrepentimiento me lleva a la libertad.
He de reconocer que soy débil y en mi debilidad Dios fortalece mi vida. Es abrirle paso a la gracia de Dios, es entregarle nuestros problemas al que sí los puede solucionar. Es, en definitiva, vencer la muerte junto a Cristo. 
Vivamos para la gloria de Dios andando como Jesús lo hizo y alegrándonos en el gran Yo Soy.

Oración de liberación

Señor, te entrego mi vida por completo, que mis deseos sean los tuyos para que yo acepte tu voluntad. Que en mi debilidad Tú te hagas fuerte, guíame en el caminar de la vida, déjame ver a través de tus ojos y hazme entender con amor y paciencia. 
Libérame, Dios, de mi mism@, que mi carne no me domine y tu Espíritu viva en mí. Mira Dios mi corazón y límpialo de toda iniquidad, que encuentre yo gracia en tus ojos y obtenga a libertad y vida eterna por Jesucristo, mi Señor. ¡Amén!