Si tus problemas no te dejan dormir, lee estos consejos

2021-01-27

Voy a empezar diciendo que todos tenemos problemas. Muchos hemos perdido el sueño por estar pensando en cosas horribles que tenemos que enfrentar. Unos se preocupan por el futuro, otros viven en el dolor del pasado.

Ya sea que estés despierto por las noches por tener problemas y dificultades debido a la pérdida del trabajo, porque tus finanzas están apretadas, por tener problemas de salud, porque tienes demasiadas cosas y deberes que realizar en muy poco tiempo, o simplemente tienes una sensación de ansiedad o tristeza por todos los cambios que están sucediendo en el mundo en este momento. Amigo, amiga, deberías dejar tus inquietudes en manos del Señor y descansar en Su poder.

El Señor en Su palabra nos dice:

“Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes” 1 Pedro 5: 7.

Que maravilloso es poder tener esa relación con el Padre y dejar nuestras vidas en Sus manos para que seamos guiados por el camino correcto. No tenemos por qué inquietarnos si nuestro Señor nos acompaña en todo tiempo, vivamos en ese amor sobrenatural que nos abriga.

“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús” Filipenses 4: 6-7.

No dejes de tener presente que Dios Todopoderoso ya sabe lo que padeces, sientes y  tienes en mente y al poner en sus manos buenas y protectoras todos tus problemas y angustias antes de dormir, te garantizará un descanso pacifico ya que la Paz de Dios sobrepasa todo entendimiento y esa paz no solo protege tu corazón y tu mente, sino que también te ayudará a dormir mucho mejor.

 

“En vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de fatigas, porque Dios concede el sueño a sus amados” Salmos 127: 2.

Aquí una oración para que puedas dormir confiando en el Señor:  

Señor bueno, te amo y te doy las gracias por el privilegio que recibo en Cristo de llamarte Padre. Ten piedad de mí y perdona mis pecados. 
Guíame Señor por tus sendas. Haz lo que quieras en mi vida, que tu plan perfecto se cumpla en mí. Deseo ser de tu agrado. Te exalto y te adoro Todopoderoso. ¡Muestra tu gloria para con tus fieles!

Te presento mis cargas, los problemas que tanto me atormentan los pongo ante la cruz. No permitas que mis emociones me ahoguen en la tristeza. ¡Cristo Jesús, rescátame!

Transforma mi corazón quebrantado en un corazón devoto lleno de tu Espíritu Santo. Te deseo. Más que las bendiciones que me puedes dar, quiero Tu paz y Tu amor.

Digno eres de mi devoción. A ti me entrego en busca de la verdad, en busca de Ti. Tú, el centro de mi vida.

Llena mi vida con tu belleza y quita de ella todo lo que no te pertenezca. A ti me rindo. A tus brazos salto con toda confianza, porque creo en ti. Guárdame bajo Tu manto. Por Cristo nuestro Señor. Amén.