Problemas en el matrimonio-señales de alerta

2021-01-08

En su vida, el cambio es lo único que ciertamente podemos garantizar, y, por eso, debemos adaptarnos y darnos cuenta de que, para manejar realmente una transición, no debemos dudar, al contrario, debemos mostrar nuestra fe en Aquel que todo lo puede.

Tenemos que enfrentar los cambios con firmeza. Dios puede transformar tu corazón y, si se lo permites, Él puede ayudarte a salir del fondo en el que te encuentres.
Sigue estos consejos para que puedas enfrentar los cambios de forma edificante.

Empieza un diario

Escribe todo el cambio que estás viviendo. Plasma tus pensamientos en tu diario. ¿Qué está pasando por tu mente estos días?  Expresa con tus letras todo lo que sientes.
Escribe también tus oraciones en tu diario. Todo lo que está sucediendo y lo que quieres recordar. No asumas que lo recordarás después, escríbelo en tu diario. Descubrirás que es una gran terapia, pero también instructiva para algún momento futuro cuando tú (o alguien cercano a usted) esté pasando por una transición similar. 

Mantén buenas amistades

No dejes de ver a esos amigos y familiares que reconfortan tu alma. Si por las circunstancias de la vida, no viven cerca, busca medios para reunirse; a si sea por videollamada. Necesitas amigos cuando estás atravesando por cambios en tu vida y siempre debes estar cerca del amor y el consejo de las personas que te conocen mejor y te quieren más. 

Pasa tiempo en la Iglesia

Necesitas sentarte en un centro de adoración y cantar con el pueblo de Dios, orar y traer tu ofrenda y escuchar la Palabra de Dios. Necesitas conectarte con el pueblo de Dios que te rodea.
La adoración es poderosa. Adora y déjale a Dios que Él te guíe por el camino que Él decida que debes transitar. 

Come sano

En la Biblia se le da mucha importancia a lo que comemos. Recuerda que tu cuerpo es un templo. Tu cuerpo necesita estar en condiciones óptimas y para que así sea tu alimentación debe ser saludable y equilibrada. 

Elige alimentos sanos, con nutrientes y verás cómo al sanar tu cuerpo, todo fluye, y puedes tener una mejor condición para afrontar cualquier tipo de transición.