2020-10-26

<<Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad>>. 1 Juan 1:9

Para dejar a un lado las contiendas y los agravios de nuestro pasado debemos mirar a la cruz. Dios no solo nos ama y nos regala la salvación cuando nos arrepentimos de las cosas malas que hacemos, sino que también nos transforma. Con Su amor sana nuestras heridas del pasado y nos invita a ser felices, no debemos  mirar  atrás y recordar con pena y delirio nuestras malas acciones, más bien, alegrémonos por la renovación en Cristo.

1 Juan 1: 9 nos dice que Dios es fiel y justo y nos perdonará.  Tenemos un regalo precioso a través de Cristo, la cruz nos hizo hijos de Dios. Así, como el hijo que una vez se fue de casa y regresó arrepentido, su  padre no lo despreció. En cambio, se alegró e hizo fiesta (Lucas 15:11-32). Así mismo, Dios nos perdona cuando nos arrepentimos.

Nuestro salvador Jesús no padeció en la cruz para salvarte una vez, lo hizo para salvarte para siempre. El Cordero Inmolado dividió el velo del templo en dos, ya no vivimos bajo la ley, sino bajo la Gracia de Dios. Tenemos acceso al padre. ¿Por qué no puedes olvidar el pasado?

Aléjate de tu pasado

<<Entonces, ¿qué? ¿Vamos a pecar porque no estamos ya bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera!>> Romanos 6:14-16

No venimos a los pies de Cristo para pecar y esperar ser perdonados en Su Nombre. Quien recibe al Mesías una vez en su vida no vuelve atrás.

Fuimos sanados para dejar de estar enfermos, para no caer al abismo de nuestra concupiscencia. Dejemos atrás todo lo que es aborrecido por Dios. Venimos a Jesús para ser redargüidos por la luz de Su Evangelio y ser bendecidos por Su gran amor.




Pasos para sanar tu pasado:

Arrepiéntanse de corazón:

<<Rásguense el corazón y no las vestiduras.Vuélvanse al Señor su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, cambia de parecer y no castiga>>. Joel 2:13

Si de verdad quieres abandonar el sentimiento de culpa, debe ser de corazón. No puede ser un arrepentimiento superficial. No te engañes a ti mismo, tampoco le pidas a Dios que te haga mejorar, si de verdad no lo quieres. Esto es algo que debe salir del corazón, no de la boca.


Vivir en armonía:

 
<<Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito>>. 1 Corintios 1:10

Ama a tu prójimo para que ambos sean bendecidos en Cristo, que el Espíritu de nuestro Señor viva en tu corazón y en quienes te rodean para la gloria de Su Nombre. Tu recompensa será estar en comunión con el Padre y una vida gozosa en el Espíritu.


Cultiva el amor:


<<El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos>>. Proverbios 17:9


¡Perdonar y buscar ser perdonado porque no hay justo, ni uno! Todos debemos ser redimidos por la cruz, ¿quién puede limpiar tu maldad o eliminar todos tus pecados y darte bendiciones celestiales sino Cristo?