4 razones por las que la gente confía en el Señor con todo su corazón

2020-07-28

Lidiar con el pecado de la doble vida es duro, pero es una de las cosas más importantes que se pueden aprender y dominar.

¿Qué significa tener una doble vida? La Biblia dice que una persona que una vez fue una persona piadosa puede convertirse en una persona impía y sin Dios. 

Cuando una persona está en una doble vida, entonces es una cuestión de hipocresía. Él o ella actúa como si fuera una cosa cuando en realidad es otra. Es un engaño.

Asimismo, la Biblia enseña que Dios perdona los pecados y te ayuda a lidiar con las dudas cuando te arrepientes de una doble vida. Entonces, ¿cuál es el proceso para arrepentirse de una doble vida? Debes tener el valor de mirar atrás y ser honesto contigo mismo. Tus acciones del pasado determinarán tu futuro.

No estás solo

Todo cristiano lucha en un momento u otro con la idea de que no vive como sabe que el Señor quiere. Si cedes al pecado o luchas con las tentaciones mientras vives una "doble vida" con otros cristianos, vives en un estado de constante confusión y miedo a ser descubierto.
 
¿Cómo puedes dejar atrás tu doble vida?
 
Es muy importante entender que no puedes arrepentirte de una doble vida hasta que aprendas a confiar en Dios. Tú puedes ser perdonado y Dios te ayudará a lidiar con las dudas. Dios es más que un Dios que perdona, pero también puede enseñarte a caminar con fe y a perdonar a los demás.

Pero cuando estés listo para avanzar en Cristo, Él te dará el coraje para hacerlo, todo con Su gracia.
 
No eres perfecto, así que no te presiones
 
Si quieres aprender a arrepentirte de una doble vida, entonces debes entrar en una relación con Dios y dejar que te enseñe a vivir conforme a sus preceptos. Quiere enseñarte cómo caminar ante Dios y seguirlo en lugar de seguir tus propios miedos.

Dios quiere ayudarte con las dudas y no puedes lidiar con las dudas y los miedos si no tienes fe en Dios. Si no confías en Dios, entonces estás caminando con una doble vida porque estás viviendo con miedo a ser juzgado y con culpa. 

Pero quiero que sepas algo, nada en la Tierra podrá separarte del amor de nuestro Señor. Tu pecado no te separa del amor de Dios, sino que te separa de su presencia porque "Dios es perfecto. Él es luz y no hay oscuridad en Él".

Como te he dicho, tú no eres perfecto, por lo que durante tu vida cristiana cometerás muchos errores. Lo harás hasta que alcances la estatura de Cristo, ¿me sigues?
En otras palabras, el Señor completará lo que comenzó en ti, si lo permites. Es un proceso que tomará el resto de tu vida.

Dios está ahí para ti cuando te arrepientas de una doble vida. Sólo tienes que pedir perdón y dejar que Dios te ayude a lidiar con las dudas, la culpa y la vergüenza por el qué dirán.

Así es que, si te sientes perdido, siempre puedes volver al Señor y Él siempre te aceptará y perdonará. Sin embargo, esto no significa que no habrá un desastre en su vida si otros descubren tu doble vida. Por lo tanto, el arrepentimiento debe venir desde adentro para que nada fuera de ti interfiera en este proceso. El Espíritu Santo te ayudará, pues es quien en estos momentos te está revelando que algo no está bien, que debes arrepentirte de tu pecado.
 
Confiésate ante Dios y tus hermanos
 
Dios te ama y te perdonará si le pides perdón. Si quieres aprender a arrepentirte de una doble vida, entonces tienes que aprender a confiar en Dios y entrar en una relación con Él y dejar que te muestre, a través de su Santo Espíritu, cómo caminar con fe.

Los pasos para seguir
 
La restauración comienza con la confesión. 

Entonces confiesa al Señor. Habla con el Señor, Él puede escuchar tu corazón, pero habla en voz alta. Todos sus pecados fueron perdonados en la cruz, pero la confesión del pecado es un reconocimiento de sus acciones para asumir tu responsabilidad.

Desgraciadamente, el error de muchos de nosotros es querer mostrarse al mundo como blancas palomas que nunca cometen errores, lo cual los lleva a vivir una doble vida... Esa es la realidad...

Por último, debe pedir la ayuda del Señor e ir a un hermano o hermana en Cristo en quien pueda confiar y que lo ayudará a enfrentar a los demás y atravesar el proceso de reconciliación y restauración.

Es posible que necesite terapia, asesoramiento o recursos adicionales para avanzar, mientras que, la Iglesia (el Cuerpo de Cristo), necesite sanar también.