Mi marido nunca tiene dinero, ¡qué estrés!

2021-02-08

“Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores;

ungiste mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”. Salmo 23:5

 

Es un hecho, Dios te va a levantar delante de tus enemigos. No tienes que ser necesariamente "más rico", ni humanamente "más fuerte" que ellos. A Dios no le gusta que andemos presumiendo del poder que Él nos da. Pero todos los que se oponen a ti, verán como  Dios te bendice; muchas veces aun sin afanarte, ni buscar la bendición o la prosperidad.

Tiene que aprender a confiar en Dios y esperar por esa corona que el pondrá sobre tu cabeza.

La honra y la gloria es para El, no esperes que la gente te admire por tanta bendición que recibes de Dios. Recuerda esto, las cosas materiales y títulos falsos de este mundo suelen traer estrés y tensión, angustia y temor. Pero la bendición de Dios, como dice su palabra, es la que enriquece verdaderamente y no trae tristeza con ella.

Esta bendición no es para que la presumas. No se trata de ostentar y pretender ser mejores que otros por causa de la bendición de Dios. Cuida mucho tu actitud y lo que salga de tu boca porque esto puede cortar la bendición de Dios en tu vida.

Por experiencia personal, por muchas cosas que he visto y vivido, y de muchas personas que he conocido he aprendido que cuando Dios le "poder" y bendición a alguien, es para que esta persona que lo recibe sea prudente y actúe "tras bambalinas", en secreto. Para que se ejecuten obras y prodigios milagrosos de los que pocos se darán cuenta públicamente pero que traerán bendición a muchos.

El verdadero siervo de Dios no busca ni recibe los aplausos de este mundo.

 

Recuérdalo, todos los días, una palabra de fortaleza para ti

 

 

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