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2020-11-17

El pesar y los afanes del día pueden destruir y debilitar nuestro ánimo. Sentirse cansado, estresado y molesto ante una situación difícil es normal, lo que no es normal es dejarnos ganar por el sufrimiento y que este nos quebrante.

Sufrimos por muchas cosas, somos seres sensibles que necesitan del amor verdadero que solo se encuentra en Jesucristo.

Soñamos y deseamos alcanzar metas, recuperar fuerzas o el bienestar de nuestros seres queridos, nuestra primera causa de sufrimiento es el amor. Sin embargo, cuando este no va en la misma dirección de la  Palabra,  todo se nos puede destruir.

Nuestro amor debe ir dirigido al Padre primero que todo y luego a nuestro prójimo. Amamos a Dios porque él nos amó primero (1 Juan 4:19). Al comprender esta gran verdad del amor de Dios para con nosotros estás listo para entender que el sufrimiento es algo por lo que tenemos que pasar. 

Que nuestros corazones se quebranten en busca de las respuestas del Padre y las razones del por qué está bien por un momento. Debemos analizar la situación y traer  el aprendizaje del sufrimiento, los pensamientos que reconstruyen nuestro corazón.

“Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento. Así que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno”. 2 Corintios 4:17-18


El Señor está contigo en el momento de sufrimiento


Sufrir no es lo más anhelado, por eso debe valer la pena. Si estás sufriendo esfuérzate en levantarte empoderado de Cristo, siendo más firme y con una visión más clara de la vida y las cosas del Señor. No desmayes, porque Él está contigo.


 
“El Señor está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido. Muchas son las angustias del justo, pero el Señor lo librará de todas ellas;  le protegerá todos los huesos, y ni uno solo le quebrarán”. Salmos 34: 18-20

No temas, porque el camino en que va a la cruz es el mejor. Cristo padeció por tu sufrimiento. Tú procura caminar por el camino que Cristo preparó para ti. ¡A Él sea la gloria!

Alégrate en Cristo

Porque a ustedes se les ha concedido no solo creer en Cristo, sino también sufrir por él (Filipenses 1:29.

Nuestra salvación fue dada por gracia no por obras (Efesios 2:8), atesora esa gracia en tu corazón, vive en gracia. 

Tienes un Dios que te ama, que te enseña a caminar en este mundo tan difícil, aprende y síguele. ¿Qué te hace falta? ¿Qué necesitas comprender para dejar el sufrimiento atrás? 
Ora a Dios y pídele que te instruya y te dé fuerzas para seguir caminando en dirección a la cruz.

Oración

Dios bueno, que gran placer es venir ante ti, deseando ver Tu luz en medio de mis aflicciones. Te ruego Señor que me des un corazón devoto a ti, que tu Palabra sea mi soporte. Dame Señor de tu sabiduría  para que no me debilite por vanidades.

Ayúdame a ver tu Gracia y a permanecer firme en la fe. Perdóname Padre por no comprenderte, porque mis pecados difuminan Tu verdad en mi mente. Líbrame del mal y dame más del amor de Cristo. Por Jesús mi Mesías. Amén.