2019-06-05

Llénate de mí, que el camino aún es largo y te esperan miles de alegrías. Aún has de luchar y defender los sueños que apenas hoy germinan.

 Crecerás y te harás grande. Serás feliz, pero debes de luchar, llenarte de mí Espíritu: permaneciendo en mí, Yo en ti. 

Porque en mí siempre encontraras la fuerza, siempre la respuesta a tus más difíciles preguntas. Así es que, cierra tus oídos a otras voces, porque cuando me hablas te respondo. 

Soy tu guía y quiero guiarte, tomarte de la mano y por tu camino llevarte, protegerte. Y, si hay  momentos difíciles, poner mi mano en tu hombro para que sepas que siempre estoy contigo: en toda situación, en todo tiempo dispuesto a amarte. 

Por eso, LLÉNATE DE MÍ, tengo muchas, muchas, muchísimas bendiciones para darte.

 Llénate de mí. Vive, regocíjate, canta, deja correr las aguas vivas de mi poder que mora en ti.
 
Si en tu camino otros te odian: yo te amo. Si para otros estás muerto para mi vives y ciertamente aquí adentro, en este corazón eterno del cual ¡YO NO TE SACARÉ!
 

Llénate de mí, dame tu mano, aún tengo miles de bendiciones para darte. 

 

Escrito por  Hermes Alberto Carvajal

Recuérdalo, todos los días, una palabra de fortaleza para ti