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2023-03-07

Comenzaré esta nota con unas palabras de compresión. Sí, yo sé lo que es estar abrumado. Me he sentido muchas veces así. ¿Necesitas consuelo y ánimo? Dios te dice que te ama, incondicionalmente.

Esto es una buena noticia, pues contrario al amor de los hombres, Su amor es constante, interminable e indefectible. Nos lo ha dicho una y otra vez, tanto en la Biblia como a través de nuestras experiencias cotidianas.

A continuación, exploremos por qué el amor de Dios es tan importante para nosotros y cómo puede ser una fuente de consuelo en momentos de angustia.

El amor de Dios es incondicional e indefectible

Lo mejor del amor de Dios es que es incondicional. Esto quiere decir que no depende de nada que hagamos o dejemos de hacer. Así mismo como te lo explico, no importan los errores que cometamos o lo lejos de Él que nos sintamos, Él nos seguirá amando. No importa si somos religiosos o no, Él nos ama igual. Eso significa que, seamos quienes seamos, vengamos de donde vengamos o tengamos el pasado que tengamos, ¡Dios siempre nos amará! Ese amor eterno está ahí, a tu disposición siempre.

Jesús te espera con los brazos a abiertos. Además de ser incondicional, Su amor también es indefectible, lo que significa que nunca se desvanece ni se cansa. Permanecerá con nosotros pase lo que pase en nuestras vidas.

¡Dios nos lo dijo!

En la Biblia hay innumerables versículos sobre cuánto nos ama Dios y cómo quiere que lo sepamos. El ejemplo más famoso es Juan 3:16, que dice:

"Porque tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna"

Este versículo por sí solo debería bastar para recordarnos que, pasemos por lo que pasemos en la vida, Él siempre estará ahí para nosotros debido a Su amor eterno. También podemos ver pruebas de Su amor en toda la creación —desde la belleza de la naturaleza hasta la bondad que desconocidos se muestran unos a otros cada día—. Sí, yo lo he visto, he visto cómo alguien con recursos limitados paga con urgencia la comida de alguien que ha perdido su dinero o no tiene suficiente saldo en su tarjeta.

¿No te ha pasado? Yo he visto lleno de esperanza cómo alguien se apiada de un perfecto desconocido, de alguien quizás con un pasado, una historia, pero con una disposición a recibir y dar sin condiciones el amor de Dios. Todo lo que ocurre a tu derredor, que quizás no has notado, nos sirve de recordatorio de que Él está con nosotros incluso cuando los tiempos se ponen difíciles.

Conclusión:

Dios te dice te quiero día y noche: ¡es una promesa destinada a animarnos en los momentos difíciles, así como a recordarnos que debemos disfrutar de la vida en medio de sus alegrías! Cuando los tiempos sean duros y las cosas parezcan inciertas, recuerda que nada puede separarte de Su amor perfecto.

Consuélate sabiendo que, pase lo que pase en la vida, Dios te ha dicho —y te sigue diciendo— ¡te quiero! Todos deberíamos esforzarnos por seguir Su ejemplo mostrando a los demás un amor incondicional cada día.

 

Mira el siguiente video y siente Su amor

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