Tratamiento de la psoriasis: cambios en la dieta y el estilo de vida.

2021-01-15

Juan 13:14-16
Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.
Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.
Esto pasó entre los seguidores de Jesús, quienes en medio de una discusión buscaban saber cuál de ellos era el más grande, por lo que Jesús les abrió los ojos con una dosis de realidad y humildad: lavándoles los pies sucios.

Y es Jesús el de ayer, quien hoy te dice que para que tengas éxito, debes ser como Él, ser obediente y servil a Dios, ya que está dispuesto a ensuciarse por ayudar a los demás. Enfócate y centra tu rango de acción y liderazgo como un chance para servirle fielmente a Dios y a los demás y así descubrirás que Dios también quiere ese tipo de éxito para tu vida.
 
Dios quiere que cumplamos con nuestro llamado

Obsesionarnos con una voluntad específica de Dios para nosotros es bastante común. Y si, en Las Escrituras dice diáfanamente "Dios quiere que estés agradecido y contento en todo".
En 1 Tesalonicenses 5:18 se nos dice:

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”.

Cumple tu llamado con el corazón y recuerda que debes estar a la disposición de aprender con humildad dando las gracias por todo, incluso por lo que te ha causado dolor.

Dios permite en tu vida que alcances el éxito a través de todo tipo de experiencias, buenas y malas. Pregúntale con vehemencia y fe, qué quiere Él para ti y ora siempre para que sus deseos reflejen los tuyos. El será feliz siempre al concederte el éxito mientras tus deseos reflejen en Sus deseos perfectos.

Recuerda, Dios desea ser nuestro amigo íntimo y cercano y de vez en cuando permitirá lo que sea necesario para que encontremos esa relación profunda con Él.

El deseo de Dios, de que lo conozcamos de verdad, es evidente en Jeremías 29:13:

“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”
Jeremías 31: 3

“Dios se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia."
A medida que busques la intimidad con Dios y descubras que la tierra no tiene nada que desees más que a Él, podrás decir como dijo el salmista:

“Mi carne y mi corazón desfallecen;
Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre” Salmo 73:26.

Busca cercanía e intimidad con Dios y vas a encontrar que Él es tu premio y tu mayor éxito.