2020-07-04

DIOS te sostiene con su poderosa mano,  y en Él están guardados todos  tus anhelos, tu futuro, tus esperanzas, todo lo que está por venir para ti: maravillosas bendiciones, tus sueños hechos realidad.  

 Si has llorado, si has gritado de dolor eres bienaventurado.  

Él es quien  enjuga tus lágrimas, es luz para tu camino y  consuelo en medio de tu tribulación.  

Cierra tus ojos en este momento, ábrele tu corazón.

Siente el calor de su aliento al hablarte, la paz de su voz y su palabra  de cariño que busca calmar a  ese niño que, sentadito en un rincón, llora... llora porque no sabe qué hacer; porque se siente perdido, porque tiene hambre de amor, porque siente frío.

Ese niño eres tú. Permítele que te cobije con su gracia, que te cubra con su perdón.  

 

Jesús es  todo para ti. Si tú le crees a Él,  a partir de hoy: dormirás tranquilo y cada mañana te levantaras lleno, llena de gozo, ánimo, fuerza.  

Dios quiere reavivar el fuego de su Espíritu en tu vida y hablarte  como nunca antes lo ha hecho.

El tiene un propósito para ti.

Deja la preocupación, ¡no hay nada que temer! 

 TU PADRE CELESTIAL ESTÁ CONTIGO, descansa.

Escrito por Hermes Alberto Carvajal 

Recuérdalo, todos los días, una palabra de fortaleza para ti

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