El fracaso no significa que ya sea el final de tu vida

2021-02-12

Enfrentando el sufrimiento

Mientras me preparaba para editar este artículo, platicaba con una persona a través de “WhatsApp”. Esta persona me comentó una frase muy cierta:

“Sé que hay 3 maneras de conocer a Dios, su palabra, la oración y el sufrimiento”.

La verdad es que, el dolor y el sufrimiento son pruebas que nos hacen madurar en nuestro conocimiento de Dios.

Sufrir es parte de nuestro crecimiento como hijos de Dios.

Yo no quiero sufrir. Tú no quieres sufrir. Pero, es algo que nadie puede evitar. Ni los pobres, ni los ricos. Ni los santos, ni los pecadores.

Muy pocos hablan sobre el sufrimiento hoy en día. Parece que es un tema que es evadido por muchos de los que hablamos y escribimos acerca de vivir una vida victoriosa en Cristo.

Pero, la verdad es, que, aunque seamos muy victoriosos y estemos siempre llenos de ánimo, tarde o temprano tal vez enfrentemos el sufrimiento y a veces de manera inesperada.

Sufrir es parte de la vida diaria para muchos.

El apóstol Pedro explica con total claridad el sufrimiento, en su muy leída carta (Epístola):

Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. 1 Pedro 4:12-14

 

El sufrimiento no anula la alegría

En segunda de Corintios 6:10, el apóstol Pablo se describe a sí mismo como "triste, pero siempre gozoso". Y en Colosenses 1:24 vuelve a declarar: "Me regocijo en mis sufrimientos por causa de ustedes".

No debería sorprendernos, entonces, que Pedro se hiciera eco de este sentimiento cuando dice en 1 Pedro 1:6

“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas”

Entonces, Pablo nos dice que el sufrimiento no cancela el gozo o la alegría, mientras que proporciona una base sólida para que otros vean que nuestra satisfacción está en Cristo y no en la comodidad material o física.

 

Sufrir, padecer dolor y angustias es parte de la la voluntad de Dios en nuestras vidas

También el apóstol Pedro deja claro que la tristeza o la angustia cristiana solo ocurre si Dios lo quiere o lo considera necesario. Por ejemplo, en 1 Pedro 3:17 dice:

Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal

A veces, el sufrimiento conlleva hacer lo correcto y tenemos que entender que la elección final es de Dios.

1 Pedro 4:19 dice:

De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien

En otras palabras, Pedro nos enseña que la voluntad soberana de Dios gobierna todas las tribulaciones que nos acontecen y, es por eso que el sufrimiento no se debe ver como una última instancia de los hombres malvados o del maligno, sino que el sufrimiento es un diseño de Dios.

Entonces, cuando Pedro dice en 1 Pedro 1: 6: "En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas

El favor y la bendición de Dios llegan a aquellos que lo aprecian más que el trato correcto

En 1 Pedro 2:19 se nos dice “Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente.

Nuevamente, Pedro nos dice que el sufrimiento que a veces nos toca soportar, es una gracia ante los ojos de Dios, su bendición llega a aquellos que lo aprecian y atesoran tanto por encima de la reivindicación terrenal, o más que sólo para ser tratados correctamente en esta vida.

 

Haz esta oración:

Dios amado, ponemos nuestro sufrimiento en tus manos, tu conoces nuestros corazones, conoces hasta nuestros más íntimos secretos. Tal vez el sufrimiento que cargamos por dentro sea algo que tiene que permanecer en secreto ante la gente, pero tu sabes que es, y cuanto nos duele. Por favor, toca nuestros corazones, y usa este sufrimiento conforme a tu voluntad, para nuestra fortaleza y crecimiento. Amén