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2020-10-02

El Señor nos manda a descansar, no todo es trabajo. Dios creó la Tierra en 6 días y en el día 7 descansó. Él nos recuerda una y otra vez hacer lo mismo y tomar un momento para descansar:

<<Pero el día séptimo será un día de reposo para honrar al Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni tampoco los extranjeros que vivan en tus ciudades.>> Éxodo 20:10

Pero, ¿por qué es una obligación descansar?

La primera razón por la que es una obligación descansar es porque Dios lo ordenó. La segunda es porque nuestro cuerpo lo necesita.  Nuestros cuerpos no fueron diseñados para trabajar sin cesar hasta que cerramos los ojos, pero tampoco para dormir las 24 horas del día. 

Además, el descanso no solo es para nuestro cuerpo sino también para nuestra alma.Tomar un tiempo del día para adorar y bendecir el nombre de Dios es parte fundamental de vivir bajo Su Gracia. 

Es cierto que debemos pasar cada segundo de nuestras vidas deseándole y agradeciéndole por su inmensa misericordia, pero también es necesario sacar un tiempo de comunión con Él. Ese momento del día donde nos alejamos de todos y entramos a la presencia del Señor. Conversar con nuestro Padre, adorarle  y acercarnos a Su Palabra es el verdadero descanso de nuestra alma.

Por otro lado, podemos hablar de que Dios nos obliga a descansar cuando debemos jubilarnos y disfrutar nuestra vejez andando en sus caminos. 

Asimismo, tal vez te conformes con dormir tranquilo por las noches o ver la televisión antes de dormir. Es un descanso, pero no estoy refiriéndome a ese tipo de reposo donde hacemos una actividad que nos gusta o nos lanzamos por unos minutos en el sofá. 

Para que comprendas mejor te daré una ilustración: 

Cuando salimos de casa siempre vemos 2 o 3  perros en la calle que no tienen hogar y que andan buscando algo de comer entre la basura. Estos se pasan andando de aquí para allá. Se acuestan sobre un cartón, encuentran quién les dé algo de comer. Pero cuando cae la noche se esconden debajo de las bancas del parque…

Ahora bien, piensa en la vida que lleva el  perrito en tu casa, no se preocupa por la comida, va al jardín cuando quiere, ve la televisión, juega con tus hijos y nada le preocupa porque está en tu casa y tú lo cuidas. Es decir, sus problemas son tuyos, no del perrito, él depende completamente de ti.

¿Qué tipo de criatura eres tú? ¿Dejas que Dios lidie con tus problemas y disfrutas de depender de Él, o andas por ahí arreglándotelas como puedas? Esa es la más cómoda obligación que puedes tener, descansar en Dios.

<<Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana.>> Mateo 11:28

¿Quién más conoces que desee hacerse cargo de tus problemas?

El Señor nos invita a su casa y nos saca de las calles, nos acoge como a  su Hijo Jesucristo. Nos pide que pongamos no solo nuestras preocupaciones, también nuestra vida en la cruz. Tenemos un Dios Todopoderoso que vela día  y noche por nosotros, ¿por qué debemos andar perdidos?


¿Cómo descansar en el Señor?

Para descansar en el Señor debemos mirar a la cruz y llevar nuestras cargas, nuestro propio cuerpo que continuamente nos hace pecar. Esa es nuestra gran carga y reconocer que Él es Dios.

Por último,

-Deja que Él  te dé de comer de su Palabra, que es el alimento que necesita tu alma. 
-Deja que Él te abrigue en su casa, que es su iglesia.
-Deja que Él limpie tus heridas o más bien, que lave tus pies al igual que a los apóstoles. 
-Deja que Él se entregue por ti, y, sobre todo, deja que Él sea el Rey y centro de tu vida.