Dicen los cientificos flacos que los gorditos son menos inteligentes ¡MENTIRA!

2020-12-19

El sufrimiento es lo opuesto a la felicidad o a la alegría. Es un dolor en un sentido más amplio, puede ser una experiencia emocional de aversión y desagrado resultante de la sensación de peligro o lesión en un individuo. A medida que el tiempo pasa, creemos que este dolor jamás desaparecerá, lo que nos hace caer aún más bajo.

Todos hemos tenido alguna pérdida dolorosa. Quizás has perdido un trabajo o una amistad. Quizás has perdido algún ser querido. Es precisamente en medio de la prueba o el sufrimiento que nos preguntamos ¿dónde está Dios? 

De hecho, nunca he podido dar una respuesta satisfactoria cuando alguien que sufre me confiesa que se siente solo, que Dios lo ha abandonado. Pero ¿sabes qué? De lo que puedo estar totalmente seguro es de que Dios nunca te abandonará ni tampoco te ha olvidado.

Si ahora mismo estás sufriendo, le pido a Dios que este artículo sea de gran bendición para ti. Dios puede ayudarte a sanar y llenar tu vida de nuevas bendiciones. Ahora quiero que conozcas:

1. Dios no te hizo para sufrir

La idea de que Dios nos diseñó, a la humanidad, para que sufriera es una idea que va en contra de todo lo que dice la Biblia. La Biblia enseña claramente que Dios es omnisciente, que siempre ha estado en el proceso de la creación tal como lo está en aquellos que aman a Cristo. Él es la fuente de toda vida, y todo cuanto existe glorifica Su santo nombre por Su gran amor y poder sobre la creación. 

Entonces, si Dios no ordenó que tuviéramos dolor, ¿dónde y cuándo dijo que deberíamos tener dolor? ¿Dónde dice la Biblia que Dios no ha sido tan paciente con los que sufren?
Cuando leemos Su Palabra, vemos un patrón constante de que Dios ha sido tan paciente con el sufrimiento y la obediencia de la humanidad a Él. Si no fuera por nuestro Señor, y la gloria de la cruz, no tendría mucho sentido la vida.

En fin, Dios no diseñó a los humanos para que sufrieran. Pero, cuando Adán y Eva pecaron, entró a este mundo el sufrimiento también.



2. No te preocupes, tu sufrimiento no será en vano.

En la Biblia podemos leer las historias de personas que sufrieron cosas indescriptibles. Gente que fue ridiculizada, perseguida y asesinada por su fe. Las Escrituras nos revelan que todos aquellos que sufren por amor a Cristo, que se regocijen:

"También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.  Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia;  la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.  Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado", Romanos 5:2-5.

Bienaventurados los que lloran, los que sufren... los que no soportan la vileza del mundo y corren a los brazos del Padre en busca de Su salvación. En la cruz hay libertad y poder para romper las cadenas del dolor y la angustia. Esta verdad no es de palabras sino de hechos, como un corazón arrepentido que anhela estar ante el trono celestial encuentra en una profunda devoción el amor que tanto desea.

Al dedicarle una alabanza a nuestro Señor, nuestro cuerpo se estremece y no puede contener la alegría que da vivir estar en la presencia de Dios.

Cuando sufres Dios está contigo, en espera de  que le busques y desees que Su voluntad sea también la tuya. Si no estamos listos para recibir las bendiciones de Dios y aún así luchamos para conseguirlas por nuestras propias  fuerzas simplemente vamos a caer. Mantente en comunión con Dios y deja que Él dirija tu vida para que encuentres la felicidad en Él y no vuelvas a ser derribado por las aflicciones del mundo.