Cuatro pasos para tener un matrimonio feliz y duradero

2020-11-16

¿Depresión espiritual? Realmente podemos deprimir el Espíritu de Dios que mora en nosotros. La Palabra de Dios nos advierte en Efesios 4:30:

“No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención.” 

Oprimir el Espíritu con el cual fuimos sellados significa despojarnos de nuestra armadura, nos alejamos del Padre y de Sus consejos.

Ya no caminamos en tinieblas, somos seres de luz, fuimos renovados por Cristo y dirigidos cada día por el Espíritu de Dios. En el momento que decidimos actuar de forma indebida o pensamos en nuestra ignorancia que Dios no nos es suficiente debemos examinarnos a nosotros mismos. Gálatas 5: 16: 18 nos explica cómo las obras de la carne son contrarias al Espíritu: 

“Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. Pero, si los guía el Espíritu, no están bajo la ley.”

Ya no somos guiados por las leyes de este mundo, somos guiados por el Espíritu. Si ofendes y te alejas de tu guía. ¿Sobre qué camino andarás? ¿Todavía no conoces quien es tu Señor? 
No rechaces el amor de Cristo, Su sangre te hizo mas blanco  que la nieve, entra en el gozo de tu Señor y elimina todo pensamiento y carga de vanidades que cambian el foco de tu vida en lo que no es para la gloria de Dios.

Me estoy alejando de Dios

Si te sientes desesperado y atribulado por todo lo que está pasando en tu vida no es momento de alejarte de tu Dios, más bien, acércate más pídele que examine tu corazón y que seas renovado nuevamente. Nuestro corazón va de continuo al mal, si en algún momento te apartas de Dios la concupiscencia como pecador que eres te consumirá. 



Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno.Salmos 139: 23-24
La causa de tu amargura no fue causada por el Espíritu Santo, Dios es amor, fue causada por tus malos pensamientos, aparta tus ojos del mal. No te hagas sabio en tu propia opinión. Creo que tú tampoco sabes la respuesta a la pregunta que le hizo Dios a Job: ¿Dónde estabas tú cuando formé los cielos y la tierra? (Job 38:4)

Oración para alimentar el Espíritu de Dios que mora en mí 

Dios, Padre bueno deseo que tu Santo Espíritu regrese a ser quien guíe mis pasos. Perdóname Señor, no tomes en cuenta mis pecados. Deseo ser transformado y corregido por tu Palabra. He reconocido mi falta y sé que solo Cristo me basta, y fuera de Él no soy nada. Abrígame con Tu amor y no me dejes jamás. Soy débil, por eso te pido que tu espíritu sea fuerte en mi. Tómame como un vaso frágil y llena tu mi vida de Tu amor, por Cristo el Rey de mi vida. Amén.