Causas del dolor en las rodillas y posibles remedios

2020-09-01

Cuando se trata del perdón de Dios, encontrarás que hay mucha gente que quiere que pienses que es un mito. Aunque te dirán que nunca podrás obtener el perdón de tus pecados, hay algunas cosas importantes que debes recordar sobre el perdón de Dios que te ayudarán a darte cuenta de que puedes ser perdonado. 

Antes de hablar sobre el perdón, permítenos definirlo. El perdón puede definirse como "el proceso deliberado y voluntario mediante el cual una persona experimenta un cambio en sus sentimientos y actitudes hacia un delito, dejando ir las emociones negativas como la venganza y en vez de desearle mal al perpetrador, le desea el bien. 

Por otro lado, hay muchas personas que piensan que no hay manera de reconciliarse con Dios por las terribles cosas que hemos hecho. Sin embargo, Dios puede y quiere perdonarte, si creemos que Él, lo puede hacer. 

Perdonar no es fácil, pero es muy necesario. Sobre todo, porque si alguien te lastima, enseguida piensas cuál será la forma más efectiva de vengarte, ¡quiero venganza! Sin embargo, recuerda que pecamos hasta con el pensamiento, por lo que Dios nos perdona a cada uno de nosotros muchas veces al día y todavía nos ama como si nunca hubiéramos pecado.  

Cosas que necesitas saber para que abraces el perdón de Dios 

1. Dios nos perdona, pero aún somos responsable de nuestra transgresión

Si has cometido un pecado, entonces debes trabajar duro para tratar de cambiar las cosas que has hecho y cómo has actuado con los demás para ser perdonado. Es decir, Dios te perdona, pero debes ser responsable de las consecuencias de tu transgresión, cargar tu cruz y seguirle. Además, debes asegurarte de dejar de hacer lo que estabas haciendo. 

Pero antes de comentarte sobre las cosas que necesitas saber para que abraces el perdón de Dios, quiero decirte que es necesario alcanzar el perdón de Dios para que podamos tener un hogar eterno en el cielo. ¿Cómo podemos hacerlo? Por medio de Su Hijo, Jesucristo podemos ser perdonados. 

"En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia". Efesios 1: 7 

En la cruz del Calvario, Cristo pagó nuestros pecados para que pudiéramos tener libertad. En las Escrituras podemos ver que "la paga del pecado es muerte, pero Dios nos regala vida eterna en Jesucristo, nuestro Señor". 

Realmente no merecemos tan gran regalo. Deberíamos morir por nuestra naturaleza pecaminosa y pasar la eternidad en el infierno, pero Dios nos da vida eterna con él en su paraíso celestial.

 "Si tú, Señor, tomaras en cuenta los pecados, ¿quién, Señor, sería declarado inocente? Pero en ti se halla perdón, y por eso debes ser temido". Salmo 130: 3-4 
Lo mejor de todo es que no tenemos que hacer grandes esfuerzos como caminar un kilómetro de rodillas o lastimarnos: solo tenemos que aceptar su regalo porque hay perdón en Él. ¡Esta es una excelente noticia! 

"Para que les abras los ojos y se conviertan de las tinieblas a la luz, y del poder de Satanás a Dios, a fin de que, por la fe en mí, reciban el perdón de los pecados y la herencia entre los santificados". Hechos 26: 18 

Simplemente por creer, no solo recibimos el perdón, sino que también recibimos la herencia de una casa celestial de nuestro Padre 

2. Él no recordará nuestros pecados 

¡Cuán amoroso es nuestro Dios! Dios es amor, pues una vez que le pidas perdón a Dios, Él nunca recordará tu pecado. Contrario a nosotros los humanos, tendemos a recordar las cosas malas que nos han hecho, incluso después de perdonar al perpetrador. 

Es decir, las esposas, por ejemplo, recuerdan lo malo que haya hecho su marido, incluso con detalles como la fecha y la hora. Pero Dios no es así, se olvida para siempre. Decide dejarlo ir. 
"Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente". Salmo 103: 12 

Si por alguna razón te atormenta un pecado de tu pasado, si al recordarlo sientes la misma vergüenza y culpa después de pedir el perdón de Dios, ten en cuenta que Dios no es quien te lo está recordando. ¡Satanás es quien está tratando de confundirte al decirte lo horrible que eres cuando Dios ya ha perdonado y olvidado! 

Ahora bien, ten en cuenta que Dios nos perdona, pero lamentablemente a veces nuestros pecados tienen consecuencias, por lo que debemos enfrentar lo que venga con valentía y con la paz mental de que Dios nos perdonó, por lo que debemos perdonarnos a nosotros mismos también.



3. Debes perdonar porque Cristo nos perdonó 

"De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes”. Colosenses 3: 13 
Además, recuerda que debemos amar a nuestros enemigos. 
"Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados. 36 Sean compasivos, así como su Padre es compasivo". Lucas 6: 35-38 
Es difícil perdonar, ya lo sé. También sé que las personas en nuestras vidas pueden ser simplemente malas y es normal que queramos vengarnos o defendernos. Pero Dios quiere que los perdonemos y sigamos adelante. Debes dar un buen testimonio y lo puedes hacer perdonandolos, amándolos y orando por ellos.

4. Dios no nos obliga a confesar nuestros pecados

Dios no nos obliga a reconocer nuestros pecados, ni nos obliga a creer en su Hijo ni en el plan de salvación que nos ha regalado con su venida. 
En el Antiguo Testamento se requería de sacrificios. Pero ahora vivimos bajo el nuevo pacto en el que estamos cubiertos por la sangre de Cristo, quien lavó nuestros pecados y nos dejó blancos como la nieve, sin manchas ante ÉL. Esto significa que solo debemos creer en ÉL. 

"En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia". Efesios 1: 7

¿Es necesario confesar nuestros pecados?

"Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad". 1 Juan 1: 9
La respuesta es muy sencilla, cuando pecamos, nuestra relación con Dios se interrumpe. Imagina la señal que emite tu wifi para conectarse a la Internet, algo similar sucede con nuestra conexión con Dios.

Pero cuando confesamos nuestros pecados, esa señal se restablece. Dios no solo promete perdonarnos, promete también restaurarnos. 
Dios quiere que tú acudas a Él en oración en cualquier circunstancia, si estás enfadado, triste, alegre, como sea. Esa conexión con Dios no podemos perderla.

Esperamos que hayas entendido estos puntos importantes sobre el perdón de nuestro amoroso Dios.