¿Porque publicamos esta nota?  

Casi todos los días recibimos correos con peticiones de oración o buscando el perdón de Dios porque cometieron un grave pecado o error.  Las palabras de esta dama confundida y dolida, que ustedes leerán abajo, es una muestra de la confusión de muchas personas al no saber qué hacer, o a donde ir, cuando necesitan desahogarse y contar con una persona de confianza. Desgraciadamente, a veces es difícil encontrar en quien verdaderamente confiar. Lee por favor.

[Este correo que recibimos no ha sido editado]

Un saludo para ustedes que son de bendición para mí por muchos años.

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Siempre los leo, y siento bonito con muchas de las lecturas, pero nunca pensé que yo fuera a necesitar tanto de Dios como lo estoy necesitando ahora.

Según mi esposo y yo somos evangélicos, aunque no muy metidos en las cosas de la iglesia, por esto o por lo otro pero vamos a los servicios cuando podemos y a las actividades de parejas y todo eso pues nunca vamos.

Mi hermana que ella si es muy metida con Dios dice que somos tibios, y pues yo creo que si porque últimamente me están pasando cosas muy feas.

Miren, hace 3 años, le bautizamos el hijo a un compañero de trabajo de mi esposo. Yo le pregunte a mi esposo que porque lo hacíamos si ¿que no se supone que ya no somos católicos? Y él me dijo que no quería quedar mal con el compañero de trabajo que viene a ser su jefe inmediato también, y me pidió que ni abriera la boca diciendo que somos evangélicos.

Pues bueno, después de la bautizada, aquí teníamos a los compadres metidos en la casa dos o tres veces por mes, que, por el cumpleaños del ahijado, que por la fiesta de aquí o de allá, y siempre había pretexto para andar enfiestados y lo que no me gustaba es que le ponían tentación a mi esposo Alfonso de tomar cerveza y bacanora (Nota del editor: bebida alcohólica del noroeste de México). 

Y luego pues la comadre es medio liviana y me da un coraje que siempre quiere bailar con mi marido, y pues el compadre conmigo. A veces hasta nos hacían bromas de hacer un “trios” y cosas estúpidas que decían a veces.

No les niego que los piropos del compadre me movían el tapete, porque mi Alfonso ya ni se acuerda como me llamo a veces, y el único piropo que me ha aventado fue el día que nos pusimos de novios, después de eso, cero, nada de nada, él no es para nada cariñoso.

Apenas este sábado pasado llegaron los compadres con su pretexto de fiestecita, que para gastar el aguinaldo que les dieron la mitad del dinero, y pues trajeron carne para asar y cerveza. A las pocas horas   ya andaba tomado mi marido, y la comadre lo convenció de que fuera con ella al Súper del Norte que a traer mas carne y cerveza (porque más tarde iban a llegar otras 3 parejas), y mi marido se fue con ella.

Mis hijos estaban esa tarde con mi suegra, y nos quedamos solos en la casa mi compadre y yo y mientras lavaba unos platos en la cocina, viene él y me abraza por detrás y me muerde la oreja y me dijo unas palabras que no quiero repetir aquí pero en vez de hacerme enojar me enloquecieron. Yo nunca había sentido nada parecido, y conste que yo no había tomado nadita en ese momento.

Pues parece que hubiese sido planeado.  Cuando me volteé según yo para darle una cachetada, que me agarra y me da un beso en el cuello y otro en la boca, y de ahí ya no supe más. Terminé en la cama con él, porque estábamos solos, y aunque fue rápido, me siento más que culpable porque si lo disfrute. Además este sábado fue la primer noche que tomé cerveza, después de lo que me pasó yo creo que para quitarme el susto.

Cuando mi marido y la comadre llegaron, (tardaron como una hora), ya mi compadre y yo estábamos en el patio poniendo el carbón para la carne, como si nada hubiera pasado.

Al despedirse, el no dijo nada, ni me ha hablado, ni ha mandado textos. Nada de nada.

Me siento mal, y me siento peor porque me gustó y me siento aún más peor porque ahora estoy sintiendo como si estuviese enamorada de él.

Ay Dios, que feo es todo esto de las tentaciones y el pecado, y yo jamás había pecado de nada. ¿Qué hago? ¿Voy a la iglesia? Pero, como el pecado lo cometí con un católico, ¿me voy entonces a confesar a la católica? Estoy confundida… ayúdenme plis.

Fabiola D.

Escribe tu comentario con gracia y misericordia, recordando que después de reconocer su error, Fabiola ya ha dado un paso bíblico y este es:


 pecado


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