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El inesperado descubrimiento plantea nuevas interrogantes sobre la teoría de la evolución del hombre.

Etiopía.- Los científicos están reconsiderando la teoría sobre la evolución del hombre, después de encontrar unas puntas de lanzas hechas de piedra, descubiertas en una capa geológica que, según los evolucionistas, les llevan 80,000 años de antigüedad a los humanos. 

Los científicos desenterraron numerosas puntas de lanzas cerca del lago Ziway, en el centro de Etiopía. Estas puntas de lanza muestran claramente signos de uso y esto ha desconcertado a los científicos que defienden la teoría de la evolución, ya que la formación geológica en la que se encontraban, supuestamente tiene 280,000 años de antigüedad. El desconcierto radica en que los evolucionistas sostienen que los humanos modernos no evolucionaron hasta hace unos 200, 000 años. 

"No hay duda, estos artefactos de piedra afiladas fueron utilizadas como puntas de lanza", dijeron los científicos a la revista Plos One. 

“Al parecer se trata de lanzas de caza eficaces y eran lanzadas a altas velocidades... una habilidad que sólo los seres humanos ‘modernos’ poseen. Esto plantea un problema para la hipótesis de la evolución del hombre, ya que, en primer lugar, tal vez los que hicieron estas lanzas no estaban todavía completamente formados como humanos, aún se veía como simios, pero eran lo suficientemente humanos como para construir estas lanzas. El problema con esto es que los simios modernos y extintos tienen hombros hechos para colgar, y esto les impide tirar o lanzar con precisión suficiente para cazar y los investigadores demostraron que estas lanzas africanas fueron lanzadas, y que se requirió de la forma del cuerpo humano para hacerlo”, dijo BrianThomas, escritor científico para el Institute for Creation Research.

Según Thomas, los evolucionistas no suelen tener problemas para incorporar datos problemáticos a sus teorías. "En el pasado los científicos seculares han resuelto problemas como estos, después de todo, pronto resolverán este". 

No obstante, Thomas llegó a una conclusión disponible para los científicos no cerrados a la idea de que somos descendientes reales de Adán y Noé, los cuales emigraron a África, entonces, hicieron las lanzas y cazaron con éxito, pero no mucho después de la inundación alrededor de 2400 AC.


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