Oración por sanidad, salud, liberación de enfermedad

Conste que las frases anteriores no significan la verdad, sino más bien externan lo que hay en el corazón de esas personas que no pueden concebir que un vecino, amigo, compañero de trabajo o iglesia quien fue humilde y lleno de fallas haya llegado a lugares altos y haya sido bendecido de mil maneras y ahora tenga influencia sobre multitudes, y menos podrán creer que esas bendiciones vengan de Dios.

SI de casualidad tu eres de los que dudan del llamado de otros, porque tú los “conoces bien” o les sabes “algunos secretillos”, yo te pediré que recapacites, te arrepientas ante Dios y si has ofendido a alguien con esas palabras, he aquí la prueba de tu arrepentimiento, ve con esa persona y pídele perdón y verás como Dios cambiara tu corazón.

Y te lo digo con la autoridad que me ha sido dada para establecer la palabra y el reino de Dios: Si persistes en menoscabar, menospreciar, herir y tratar de destruir el ánimo y la veracidad de su llamado y visión, si continúas dejándote usar por satanás vendrán ruina y maldición a tu vida. Es el fruto seguro de los que sirven a satanás.

Si alguna vez has sentido que Dios está enojado contigo y no te bendice, reconoce en tu corazón que te has dedicado a atacar a otros, ya sea en secreto o abiertamente. Arrepiéntete, cambia tus caminos, pide perdón.  Tenía que decirte lo anterior antes de continuar.

¿Porque María no les explicaba o convencía a sus familiares de quien era Jesús?  Creo que, si el ministerio de Jesús hubiese ocurrido hoy en día, María hubiese sido la “Directora de Inteligencia”, esto es, como en los ejércitos, la encargada de determinar los acechos presentes y futuros del enemigo y como evitarlos. María sabía que Herodes quiso matar a Jesús, y ella sabía que entre los fariseos y religiosos habría una incomodidad y lo más seguro es que tratarían hacer algo para matarlo.  María sabía que ella misma sufriría tarde o temprano al ver a su hijo ser azotado a manos de los fariseos, pero sinceramente, ella no sabía ni el día ni la hora, además, al igual que Jesús, ella sabía que “aún no era su tiempo” de revelarse al mundo como El Unigénito Hijo de Dios.

Lucas 2:19 María guardaba TODO ESTO en su corazón, y lo tenía muy presente.

Por eso era mejor “guardar esas cosas en su corazón”, es decir, todas las manifestaciones divinas que emanaban de su hijo, era mejor que estuviesen guardadas en lo secreto por un tiempo y no era nada bueno andarle presumiendo a otros que su propio Hijo seria el salvador del mundo.

María si creía en el ministerio de su Hijo. Los demás miembros de la familia, no estaban muy convencidos. Juan el bautista también lo sabía y lo creía, y cuando llego el momento lo dio a conocer al mundo:

Juan 1:29 Al día siguiente Juan El Bautista vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Igualmente, María:

Juan 2:5 (en las bodas de Canaán cuando se dieron cuenta que no había vino) Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que Él os diga.

La prueba sobrenatural de que has sido llamado por Dios, y que él tiene un propósito único, y una misión especial que cumplir en tu vida se divide en dos partes.

La primera:  La insistencia de Dios de hablarte por todos los medios posibles y de recordarte que eres único, especial y de decirte, y en cierta manera, mandarte, a que creas y lleves a cabo esa misión divina.

La segunda parte: La resistencia que has enfrentado para creer, iniciar y permanecer en ese llamado es prueba de que Dios te ha escogido, y de que hay un enemigo en tu contra que no quiere ver que te levantes.

Perdona si no te ofrezco pruebas más estruendosas y rimbombantes. Yo sé, porque Dios me lo ha dicho y me lo ha mostrado innumerables veces que los que son en verdad llamados por Dios no necesitan de este tipo de pruebas todo el tiempo. Dios ya te las ha dado, te ha hablado de muchas maneras, a través de su palabra, a través de personas, a través de sueños y tú le has creído, pero no totalmente. Aun miras los obstáculos terrenales y para ti los peores obstáculos son tus propios errores, fallas, tu imperfecto pasado.

Ya leíste que Jesús mismo enfrentó obstáculos. AL principio, ni su misma familia creía en El, pero al final algunos de sus parientes formaban parte de su ministerio y hasta fueron en su momento torturados y asesinados por amor a Él.

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