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Mi esposo me golpeó por primera vez: ¿Qué debo hacer?

La gota es una inflamación dolorosa que se acumula, por lo general, en el dedo gordo del pie y está acompañada por enrojecimiento y picor. Esto es debido al elevado nivel de ácido úrico, un químico que se crea cuando nuestro cuerpo descompone sustancias denominadas purinas. Estas sustancias se encuentran en algunos alimentos y bebidas, como las anchoas, los frijoles, las arvejas secas, enlatados o ahumados, el hígado y la cerveza.

Gran parte del ácido úrico se disuelve en la sangre y este viaja hasta los riñones, donde sale por la orina. Pero si tu cuerpo produce demasiado ácido úrico o no logras eliminarlo en cantidades suficientes, enfermarás. A este elevado nivel de ácido úrico en sangre se le llama hiperuricemia.

Las personas que tienen problemas de ácido úrico, generalmente, llevan una vida sedentaria, lo que provoca degeneración de las articulaciones; además de una alimentación alta en proteínas y rica en los alimentos mencionados anteriormente, por lo que es necesario controlar su alimentación si eres propenso a padecer altos niveles de ácido úrico.


Otras causas de la gota

El estrés y la fatiga también podría ser un factor, aunque en menor medida.

El alcohol causa rápidamente intoxicación, lo que es un precursor del ácido úrico.

La hipertensión eleva el ácido úrico y da lugar a que aparezca la gota. 

La obesidad ralentiza y limita las funciones metabólicas de una persona con sobrepeso.

La falta de ejercicio y los malos hábitos alimenticios incrementan el riesgo de padecer ácido úrico alto.


Remedios caseros contra el ácido úrico y la gota


1. Sal de Epsom


El sulfato de magnesio contenido en la sal de Epsom o sal inglesa alivia los dolores producidos por la gota. En un balde suficientemente grande como para introducir el pie, pon agua caliente y añade tres tazas de sal de Epsom. Sumerge el área afectada hasta que el agua se enfríe.


2. Remedio con sauco

Aplicar el aceite con esencia de sauco en las articulaciones puede ayudar a reducir el dolor.


3. Las fresas

Comer unas cuatro fresas bien lavadas por las mañanas ayuda a eliminar la retención de líquidos, lo que hará que el ácido úrico se elimine por la orina. Además, las fresas son un antiinflamatorio natural. Si las fresas son pesadas para tu estómago, cómelas de merienda por las tardes. 


4. Cubos de hielo

Poner una bolsa de hielo en el área adolorida durante 15 minutos aliviará el dolor y reducirá la inflamación.

5. Infusión de limón con miel

El limón y la miel al ser asimilados por nuestro organismo generan un ambiente alcalino, contrario a lo que se cree. Para beneficiarse con esta poderosa combinación realiza esta infusión y tómala a lo largo del día.

Hierve un litro de agua y cuanto alcance el punto de ebullición agrega el jugo de un limón y su cáscara. Deja que hierva por unos 20 minutos, luego cuela y endulza con 3 cucharadas de miel.
Toma la primera taza en ayunas, luego 15 minutos después del almuerzo y media hora antes de cenar. Así combatirás el ácido úrico.


6. Cebolla

Hierve una cebolla en agua durante 10 minutos. Luego cuela y bebe una taza tres veces al día. Puedes endulzar con miel.


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