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[..] Él había estado volando en el vacío durante 30 minutos. Entonces, el motor comenzó a fallar. "Estaba esperando el silencio y estrellarme por la noche".

A su mente vino su última opción: Dios. Rose nunca había rezado antes, pero en su desesperación, él alzó una oración silenciosa. “Si hay un Dios, necesito tu ayuda ahora”.

Entonces una voz le habló. “Hijo, has dicho lo correcto”. Después de que escuchara la voz, Rose también experimentó la sensación de "un foco de luz" que vino en su mente.

Inmediatamente después de su oración, el avión salió de la tormenta de nieve! "Frente a mí estaban las hermosas luces de Kotzebue, también podrían haber sido las luces del cielo", recuerda.
Rose cree que Dios añadió una hora de combustible a sus tanques para salvar su vida. "Cuando aterricé yo era un chico diferente. Yo no era cristiano, pero yo era creyente de Dios".


Pensó en su abuela, la única cristiana en su familia. “Así que la abuela tenía razón; hay algo más fuera de aquí”, pensó.
Rose comenzó a salir con una mujer cristiana que lo desafió a leer la Biblia por primera vez. Mientras leía las páginas de la Escritura, algo sorprendente sucedió. "Me enamoré con el Dios de la Biblia, su razonabilidad, su perdón, su justicia", relata.
Más tarde, en un vuelo a Fairbanks en un avión de Bush, comenzó a reflexionar sobre su vida. “No estoy feliz. Nada está funcionando”, admitió para sí mismo.

“Todo lo que leo en la Biblia es o bien una mentira o la verdad. Es todo o nada. De la lectura de la Biblia entiendo que Dios es mi creador. Si Jesús puede levantar a alguien de entre los muertos y perdonar mis pecados, eso es exactamente lo que Dios tiene para mí”.

En ese momento, Rose entregó su vida a Jesucristo. "Cuando aterricé en Fairbanks yo era un chico diferente, una vez más".


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