Una bola de fuego gigante, diez veces más brillante que la luna, convierte la noche en día en este espectáculo maravilloso

CONTINUACIÓN


Podríamos describir nuestra existencia parados sobre diferentes alfombras que representan nuestra seguridad material, económica, sentimental, sicológica, etcétera. ¿Pero qué pasa cuando alguna de esas alfombras nos es removida de golpe? Dios es la respuesta, es la mayor alfombra en la que puedas pararte jamás.




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