Beliefnet

Gemelos recién nacidos gritan inconsolablemente hasta que los médicos los juntan y esto sucedió (VÍDEO)

Dame tu mano

Miré tu rostro cabizbajo y me di cuenta de que necesitas fuerza en tu camino. Después de todo, soy tu padre y no vivo en un lugar lejano donde jamás puedas acudir a mi cariño. Estoy aquí a un lado tuyo, donde siempre he estado. Aunque a veces se te olvide un poquito.


Dame tu mano ahora, ¡levántate! Quiero que caminemos un rato por las veredas de tus pensamientos y dime, ¿a qué le tienes miedo? ¿ Por qué ya no quieres vivir? ¿Por qué quieres tirar a la basura tu destino?


Es verdad, el mundo es cruel. Cuando eras niño, tus ojos se abrían curiosos esperando lo mejor de la vida. Tu sonrisa pura la ofrecías en amistad a quien se decía amigo. Pero luego las mentiras y traiciones aniquilaron tu esperanza; apagaron tu risa y tu deseo de vivir se hizo pedazos. Se oscureció tu amor, dejaste de confiar y dejaste de creer en mí.


Pero... ahora créeme esto: te comprendo y te conozco tan bien como conozco el cielo; y como a cada estrella llamo por su nombre, así conozco cada carga en tu vida, cada herida. Aun tu más pequeñito dolor lo entiendo bien. Hablamos el mismo lenguaje y sé muy bien lo que te dará consuelo.


Dame tu mano, y mientras caminamos quiero hablarte de un lugar donde eres muy amado. Donde vistes ropas reales, donde tu nombre es conocido, apreciado y admirado. Desde donde una mirada se posa sobre ti a cada minuto de tu vida: sea de noche, sea de día.


 

En ese lugar cual pajarito hambriento, tu alma es fortalecida, alimentada. Allí eres quien verdaderamente eres, hijo del omnipotente, imagen y semejanza del Creador del Universo. ¡Qué no se te olvide! Si vuelves a tropezar, que en el espacio más preciado del universo entero: tú tienes tu propio lugar, solo para ti. Y de aquí, nada ni nadie jamás te va a sacar.


 

Ese lugar es... sí, aquí. Mira en lo más profundo de mi corazón. El lugar donde eres protegido, donde con todo tu derecho de hijo puedes venir a platicar conmigo todos los días. Aunque te sientas indigno, no te dejes engañar por las mentiras, con mi sangre rescaté tu vida y una vez más te lo repito: de aquí nadie te podrá sacar. Aunque se sacuda el universo entero: nada te podrá arrancar, nadie te podrá apartar. En mi corazón tú serás siempre el mismo, mi pequeñito, mi amado hijo.

¡Únete a la discusión
comments powered by Disqus