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Los jardines pueden estar apareciendo en las escuelas de todo el mundo, pero una huerta escolar en Winnipeg, Canadá se hizo noticia después de crecer una calabaza que se creía extinta desde hace cientos de años.


Todo comenzó con una excavación arqueológica en tierras de las Primeras Naciones donde se descubrió una vasija de barro pequeña estimada en unos 800 años. Dentro del recipiente, los arqueólogos encontraron semillas conservadas de una antigua calabaza.


Los estudiantes de la Universidad Menonita de Canadá crecieron con éxito una gran calabaza de las semillas, pero no se detuvieron ahí. El plan es salvar las semillas de la calabaza que revivió y luego crecer otra calabaza. El objetivo es no dejar que esta calabaza se extinga una vez más.


Brian Etkin, Coordinador del Jardín del Aprendizaje en Winnipeg, ve esta calabaza que revivió como mucho más que un vegetal.


"Esta calabaza es representativa de una tribu de una comunidad grande y todo el mundo en esa comunidad tiene un lugar y la comida es un derecho de la ciudadanía", dijo Etkin.


Cuando las semillas se colocaron en la vasija de barro hace todos esos años, estaban probablemente destinados a ser utilizadas mucho antes de lo que pasó ahora, pero el descubrimiento de ellas es un recordatorio de que guardar las semillas es la mejor manera de asegurarse de que variedades de plantas sobrevivan. 

Las frutas y verduras que se ven en la tienda de comestibles e incluso en los mercados de agricultores son sólo una fracción de las variedades que existen.

Durante los últimos 100 años más o menos, hemos reducido la variedad de productos cultivados y en su lugar centramos nuestros esfuerzos en el cultivo de especies que producen un alto rendimiento o que son capaces de viajar largas distancias.

Sin embargo, descubrimos que estamos a punto de perder tantas variedades, y los salvadores de semillas están trabajando para traer de vuelta las variedades que la mayoría de la gente ha olvidado.


Gracias a la persona indígena antigua que puso esas semillas en un recipiente de arcilla hace cientos de años, esta variedad de calabaza no se perderá en la historia.


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