El es el pequeño Daniel Aslan, el
bebé que llegó para bendecir nuestra familia con sus risas. Le damos
gracias a Jesús porque ha utilizado a este bebé para llenarnos de amor,
bendiciones e inmensa felicidad. ¡Gracias,
Dios! Te alabaremos por siempre, ¡Gracias, Señor por nuestro bebé!
|
Siguiente: Sonriendo a la adversidad» |
anterior siguiente |