Su deseo de salir adelante es mucho más fuerte que la discapacidad congénita que padece. Nada le impidió ser un triunfador. El joven ingeniero en sistemas Ricardo Javier Schonenberg, nunca ha puesto como excusa para trabajar y seguir luchando por sus sueños: su dificultad para hablar ni la débil motricidad de sus miembros superiores.
Ricky ha llevado una vida normal. Sus padres han jugado un papel muy importante en el logro de sus metas y objetivos, ya que le han brindado todo su amor, apoyo y abnegación.
"Debemos quitarnos la cultura de la lástima y crecer en la cultura de la ayuda", comentó Lorena de Schonenberg, madre del joven.
Ricardo Javier Schonenberg, un ejemplo
extraordinario de vida, un orgullo salvadoreño.
|
Siguiente: Liu Wei» |
anterior siguiente |