El Sarcoma de Ewing es un cáncer muy raro. Tan raro es que aún no se sabe como se origina. Pero ... si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?
Me sometí a un tratamiento
muy agresivo que consistía en 14 sesiones de quimioterapia, las cuales se
dividían en dos grupos: cortas y largas. En la primera sesión debía estar
internado 4 días y para la siguiente sesión debía internarme 7 días. Así se
iban turnando una corta y una larga, hasta cumplir las 14 sesiones.
En la tercera sesión se me empezó a caer el cabello, cabe recalcar que yo amaba mi cabello, pero era algo que se veía venir así que desde el momento que toque mi cabello y mis manos se llenaron de mechones: decidí cortármelo por completo. Las cejas y las pestañas fueron las siguientes en caer y con ellas todo bello en mi cuerpo. Sin embargo, no todo es tan malo, porque ya sin cabello me ahorré mucho dinero, ya que no tenía que ir al peluquero, ni gastar en cremas, gel. En fin, en miles de cosas que me ponía para que mi cabello quedara perfecto. El hecho de despertar y no tener que rasurarme, también fue un punto a favor… díganme, ¿a quién le gusta rasurarse todos los días? Mi piel se volvió suavecita como la de un bebé, así que trate de ver las cosas buenas en medio de toda esa pesadilla llamada cáncer.
Antes de empezar los
tratamientos te dan un libro que contiene todas las preguntas y respuestas
acerca del tema. Efectos secundarios a corto y lago plazo, testimonios, dietas,
formas de llevar la enfermedad, como tratar al dolor, etc. Igualmente mediante
Internet consultamos muchas cosas. Pero en medio de esas búsquedas escuche una
voz en mi corazón que me dijo: "deja de leer esas cosas y confía en Mí".
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