Dios mío reconozco que soy pecador y que te he fallado muchas veces. Pero estoy arrepentido y te pido perdón por todo. El día de hoy te acepto como mi Señor y Salvador, limpia mis pecados con tu sangre preciosa. Ayúdame a caminar conforme sea tu voluntad. Todo mi ser te pertenece, entra en mi corazón y gobierna mi vida. Toma mis cargas, sana mis heridas. Quiero experimentar las maravillas de tu Amor y Poder. Me declaro hijo(a) tuyo(a) en el nombre de tu hijo Jesús, Amén.
La Biblia dice que cuando uno se arrepiente de sus pecados y acepta a Jesús en su corazón, en el cielo hay fiesta, los ángeles celebran porque una vida más ha sido salva y librada de la muerte eterna.
Con esta oración que acabaste de hacer pasaste de ser Creación de Dios. A ser llamado Hijo o Hija de Dios y como Hijos del Dios Todopoderoso disfrutaremos de una vida llena de bendiciones y tendremos la confianza que cuando las pruebas lleguen a nuestras vidas. Nuestro Padre que está en los Cielos Peleara por nosotros. Algo que tienes que entender es que Dios nunca pierde, es por eso que desde este momento pasas a estar del lado de los Triunfadores.
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