Al siguiente día por la tarde, mi esposo recibió la llamada. No puedo contarles más... Cuando esto le pasa a tu propio hijo, se te acaba a ti misma el deseo de vivir. La culpa que sentía era tan grande… Antonio jamás llegó al aeropuerto. Esa noche rentó un cuarto de un hotel barato, y allí acabó con su vida. Dejó una carta donde decía que amaba a su papá y a mí, pero que no había lugar para él en este mundo. "Es mejor que sea así, padres queridos, que me vaya sin haberles causado jamás mayor dolor, a que un día despierten y se enteren que su hijo es un monstruo..." Hermanos, aun a pesar de lo que la amiga de Antonio me contó, no sé a que se refería mi hijo. Él era un muchacho bueno, ¿por qué decía el eso? Han sido ya varios meses de mucho dolor. Dolor que se ha ido apagando poco a poco. La herida quedará mientras yo siga viva. Antonio fue hijo único, y yo no tuve la consciencia de ser una madre completa para él. Tal vez, él un día me quiso decir algo y yo no le puse atención. Llevaré siempre conmigo esa duda, pero yo sé que un día lo volveré a ver. ¡Que mi Cristo bendito me permita verlo en su presencia!
|
Siguiente: Madre, presta atención a este testimonio» |
anterior siguiente |