José Luís es
oriundo de Ecuador. Su vida estaba llena de cosas materiales (autos, casas,
departamento en la playa, mujeres y demás). Él pensaba que el dinero y la
diversión (fiestas, alcohol y drogas) eran lo único que importaba, pero…
Una vez que las cosas no marchaban bien en Ecuador, se vino a
trabajar a los Estados Unidos. Faltando tres días para regresar a su país,
sintió una pequeña bolita en su cabeza. No le prestó mucha
atención, pensó que quizá se había golpeado con algo. Pero al día siguiente
amaneció con el lado derecho de la cara muy hinchado, prácticamente, tenía dos
caras. En ese momento decidieron ir al hospital, no imaginaron lo que les
venía.
José Luís tenía
un tumor cerebral. Tuvieron que extraerle parte de su cráneo. Le diagnosticaron
Sarcoma de Ewing, un cáncer muy raro. Tan raro es que aún no se sabe como se
origina. Pero... si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?
José Luís se
aferró a Dios. Fueron meses hospitalizado llenos de mucho dolor. Enfrentándose todos
los días cara a cara con la muerte. Si uno no lo vive en carne propia, es
difícil que alguien lo pueda entender y mucho peor, es tratar de
explicarlo.
“Hoy en día estoy
libre del cáncer: Dios me ha sanado. Jesús ha cambiado mi vida y me ha dado un
rumbo nuevo. Aun tengo mucho camino por recorrer, con chequeos continuos
durante seis años, al menos eso dice la ciencia. Pero yo creo en el Dios que
murió y resucitó entre los muertos, en el Dios que dividió el mar en dos; en el
Dios que se llevó todas las enfermedades en la cruz. Yo creo en JEHOVA DE LOS EJÉRCITOS,
el que reina y reinara por los siglos de los siglos, Amén. Es por eso que me he
declarado: sano y libre de cáncer”, dijo lleno de alegría y esperanzas José
Luís Utreras a DiosEsBueno.com
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