Y me dio un beso en la mejilla, lo cual fue un acto común aquí
donde yo vivo; es una despedida típica entre amigos y parientes de ambos sexos.
Es completamente normal, pero este muchacho no era para nada un gran amigo.
Cuando el se fue me quise distraer leyendo un libro, lavando los platos, pero no pude. Me fui a mi recamara y quise dormir, pero no pude. <<Tal vez tomé demasiado café>>- pensaba yo.
¡Qué bonito es para una mujer platicar con un hombre, pero
como amigos! Tener un amigo... <<mi marido es mi amigo, mi marido es mi
amigo...>>. Me repetía a mí misma... pero, ni yo lo creía...tenía meses
que mi marido y yo no teníamos una platica de verdad...solo un intercambio de
saludos, palabras, tareas y una que otra “cosa extra”... Pero nunca una plática
alegre y sincera (o intima) como amigos.
Bueno, pues así empezó mi problema. Dio la casualidad que
mi marido en los días siguientes salió a un viaje de trabajo y duró varios días
fuera, regresó y se volvió a ir. Cabe aclarar que no tenemos niños, yo me estoy
“cuidando” y así lo habíamos decidido (por lo pronto).
|
Siguiente: Alejandro me llama constantemente por teléfono» |
anterior siguiente |