Nereyda
nos cuenta, que se acostó pidiendo a Dios por sus hijos. Nereyda deseaba morir,
la separación la estaba matando. Sus hijos estaban en otro estado, a miles de
millas de ella. Sin embargo, en la madrugada, a las 6:00 AM, suena su teléfono.
Al contestar, alguien le dice:
―
¿Sra. Nereyda Pérez?-dice la voz al teléfono.
―
¿Sí?- contestó Nereyda asustada.
― Le
llamo del departamento de policía ... QUEREMOS COMENTARLE, QUE LLEVAMOS A SUS
HIJOS AL DEPARTAMENTO DE ATENCIÓN INFANTIL, POR FAVOR, PASE, IDENTIFIQUESE, Y
LLÉVESELOS A SU CASA.
Ella pensó que estaba loca o soñando...
|
Siguiente: Los milagros sí existen » |
anterior siguiente |