"... Cometí el crimen o más de varios crímenes por los cuales no me atrevo a pedirle perdón a Dios. No les escribo para eso, no quiero el perdón de Dios, no me lo merezco.
Miren, cuando uno tiene en sus manos el poder de perdonarle o quitarle la vida a una persona y, cuando esa persona literalmente llora lágrimas de sangre rogándote que la dejes vivir: ese momento, ese control, ese poder, te hace creer que eres dios; te crees poderoso. Esto de las drogas me llevó a muchas cosas malas y cometí ese crimen imperdonable de arrebatarle la vida a un ser humano, un ser humano inocente. Crimen cometido en medio de la ira y la locura de la venganza, por querer cobrar unos dólares que al fin y al cabo: me llevarían a mí a la muerte.
El narco me dio dinero, mucho dinero mal habido. Me permitió comprar mujeres, jóvenes, viejas, bonitas, feas... ¡qué importa! En un momento me sentí como un pedazo de madera: frío y vacío.
Me empecé a sentir enfermo en Mayo del 2010, y mi salud fue decayendo, pero no me atrevía a ver a un médico: primero porque pensé que mis diarreas y vómitos eran por causa de las drogas. Andaba loco todo el tiempo y no me importaba nada. Un día que empece a tirar sangre tuve que ver a un médico...
Después de los exámenes el me dijo.... clic para leer.
|
Siguiente: Yo vendi de la mejor» |
anterior siguiente |