La escuela dominical
En la escuela dominical el maestro dice a los niños levanten la mano los
que se quieren ir al cielo: y todos levantaron la mano menos uno, a lo que el
maestro le preguntó, ¿y tú, por qué no quieres ir al cielo? Y el niño
respondió: — Porque mi mamá me dijo que después de la clase dominical me fuera
derechito para la casa.
***
El loro predicador
Un loro fue entrenado para predicar. El domingo la iglesia estaba llenísima
para ver al loro dar la Palabra. Intimidado por el público, el loro se quedó
callado en el púlpito, arrastraba su pico de un lado para el otro, hasta que su
entrenador dijo:
— Predica loro, que si no lo haces, te quito todas tus plumas y te pongo con
las gallinas.
Inmediatamente el loro miró a toda la iglesia y dijo:
— ¡Hermanos! Vamos a orar, que el enemigo ya empezó a manifestarse: te
reprendo tentación, te reprendo.
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