El tacaño
Había una
vez un hombre tan tacaño, pero tan tacaño que un día estaba soñando que se
tomaba un café en un restaurante y, se despertó para no pagarlo.
***
El nuevo profe
Entra un
nuevo profe al curso y se presenta:
― ¡Buenos
días! Mi nombre es Largo.
Dice
Juanito:
― No
importa, tenemos tiempo.
|
Siguiente: El suicida y La serpiente» |
anterior siguiente |